Blog de Instituto de Liderazgo

Lunes, 05 Junio 2017 07:30

La ambición, clave para el liderazgo

Escrito por
Valora este artículo
(2 votos)

Tiene una fama espantosa y los medios se encargar de convertirla en tabú, pero la ambición es un elemento fundamental en liderazgo. Veamos  como trabajarla

Sin ambición no se hubiera realizado ninguna conquista

No se hubiera descubierto ninguna tierra

No se hubiera creado ningún negocio

La ambición es la raíz de todos los logros

¿Qué es la ambición?

En nuestra manera de entenderla, la ambición es un estado mental de los líderes (el Inner driver); una actitud y un enfoque al trabajo y a la vida.

Tiene muchísimo que ver con la definición de éxito personal y las creencias que tenemos cada uno de nosotros.

La ambición es un medio (no un fin) de crear un éxito sin precedentes. Es un elemento absolutamente fundamental en Liderazgo A pesar de ello, entendemos que las personas siempre sienten una cierta ambivalencia frente a la ambición. Especialmente en España es una palabra peligrosa, casi tabú. La vemos arriesgada pero esencial.

Desaprobamos totalmente a aquellos que abusan de ella, pero tener demasiado poco lo vemos como un error imperdonable. Sabemos que la ambición es un combustible, una forma de energía que puede llevarnos a la gloria, alcanzar la grandeza o destruirnos para siempre. A pesar de ello, es el catalizador que convierte lo ordinario en extraordinario, es lo que nos hace avanzar, es el espíritu del éxito, el motor para alcanzar algo que realmente merece la pena.

Recalcamos el tema, la ambición no es una palabra "bonita" hoy día. Las personas ambiciosas son vistas como personas egoístas, sin escrúpulos, que sólo miran para sí mismas. Los medios se encargan de transmitir constantemente ese significado y dejan poco margen para que entendamos la ambición en positivo.

Pero hagamos un poco de historia. No siempre ha sido así. En uno de los periodos más creativos y expansivos de la historia de Europa, el Renacimiento, la ambición se veía como algo extremadamente positivo. Los artistas no tenían ningún reparo en expresar abiertamente su ambición. Cuando Leonardo, Miguel Ángel o Verrochio creían que habían llegado al culmen de su pintura, no se detenían ahí, sino que se pasaban a la escultura, a la arquitectura, etc. No tenían vergüenza en buscar la gloria. Incluso el fallo en alcanzar la gloria era visto como un símbolo de una noble ambición.

Por ello el primer paso para construir nuestra ambición es reconocer que la tenemos, no avergonzarnos ni esconderla. Si no la reconocemos, la estamos ahogando de partida, no nos permitimos a nosotros mismos ni siquiera intentarlo. En IDL entendemos Ambición como un elemento esencial de Liderazgo. Es el elemento que nos ofrece una amplia visión (La dirección o la Estrategia) y lo que diferencia al Líder del manager.

Es el componente que nos permite enfocarnos en algo diferente, ver diferente, pensar diferente y por tanto hacer diferente. Diferencia la organización que innova y ejerce un liderazgo que multiplica los resultados de una organización mediocre. Es la sangre de cualquier logro humano relevante.

La ambición ha sido muy estudiada y se ha encontrado que sigue un camino predecible. Es lo que se llama El arco de la Ambición (J. Champy y N. Nohria. Profesores de Harvard). Este arco o curva sigue velocidades diferentes en cada persona, pero los pasos son los mismos siempre:

  1. Nacimiento de la ambición. El sueño inicial de un individuo y la perseverancia y el coraje para perseguirlo y cumplirlo
  2. Vértice de la ambición. Construir y dar cuerpo a la ambición.
  3. Declive de la ambición. Los tiempos en los que es necesario dejar paso a los demás para que el objetivo, el sueño, siga su camino.

La ambición es pues una palanca que consigue transformar una idea simple en un negocio planetario, un pequeño detalle en un enorme logro.

Tenemos que trabajar duramente para devolver a la ambición su reputación real, su grandeza. Que los hechos de unos pocos no derrumben una característica fundamental de la naturaleza humana. Además la historia nos confirma constantemente que existe mucha más ambición positiva que negativa.

¿Por qué admiramos tanto la ambición positiva? Porque nos lleva a dar lo mejor de nosotros mismos, a forzar nuestro límite e ir más allá, a conseguir lo que otros no han visto o no han soñado. Nos lleva a valorar el trabajo duro, la persistencia, el espíritu elevado, el ser capaces de soñar lo que otros no han ni siquiera imaginado.

La reputación de la ambición pasa por añadir un valor real a un negocio, a una comunidad, al conocimiento, a la misma vida. Valoramos la ambición que inspira a otros, la que además del beneficio individual ayuda al bien común y consigue elevar la dignidad y bienestar del ser humano.

Si el único fin de la ambición es la propia fama, el estatus y rellenar el ego, esa ambición carece de liderazgo. No es válida para el fin que nosotros buscamos. Nuestra ambición no busca crear ególatras, no busca hacer brillar uno a costa de los demás, no necesita apuñalar a nadie por la espalda ni actuar de manera poco ética. Nuestra ambición busca impulsar a las personas y a las organizaciones a ir más allá, a llegar donde no creían que podían llegar. Para nosotros la ambición que cuenta es la que hace que el éxito de la compañía y el éxito de la persona vayan de la mano. Que se apoyen una en la otra y se hagan crecer.

Es crítico que los directivos mantengan la ambición correcta, la que hace crecer la compañía, a sus empleados, a sus proveedores, a los accionistas, a la comunidad, etc.

Por ello, para que la ambición sea adecuada ha de tener 2 características:

  • Ha de ser práctica (anhelo de realización)
  • Ha de ser colectiva (no buscar sólo el bien personal, sino el de la compañía). La ambición colectiva se basa en el compromiso colectivo (Collaborative Engagement) y en la Ejecución disciplinada (foco y constancia).

Las habilidades y capacidades necesarios para desarrollar la ambición no son innatos, pueden ser aprendidos y son los siguientes

  1. Ver lo que otros no ven.
  2. Descubrimiento. Este elemento es la base sobre la que todo pivota. Para que esto se trabaje adecuadamente se ha de tener una autoimagen positiva (autoconocimiento), aprender a desafiar nuestro pensamiento, saber cómo buscar dentro de nosotros para obtener fortaleza y energía en los malos momentos, ser consciente de nuestras preocupaciones, temores y pensamiento negativo y creer en uno mismo. En realidad. Este punto responde a la pregunta ¿Quién quieres ser?  
  3. Foco y perseverancia. Optimismo ante la adversidad y los reveses
  4. Batallar por una idea y buscar el momento. Ser capaz de vender la idea y entender el momento apropiado para llevarla a cabo
  5. Correr riesgos en pos de conseguir el objetivo.
  6. Coraje, perseverancia, ética y valores  Las personas ambiciosas desafían el status quo y ven maneras diferentes de hacer las cosas. Usan la ambición como una herramienta de cambios  

La investigación demuestra que la Ambición nos hace más felices (University of California-Riverside). Las personas que tienden a ponerse metas más ambiciosas tiende a estar más satisfechas y más felices que aquellas con unas expectativas más bajas (Journal of Consumer research) La moral de esta investigación es “Don´t sell you short, Aim High” Las personas solemos ponernos metas con dos elementos en mente: * Expectativas (probabilidad de que consigamos el éxito) y Valor (cómo será de bueno para nosotros que alcancemos ese éxito). Las apuestas más conservadoras sueles ser tener menos valor. Una vez que las consigues la satisfacción que se deriva de ello es más reducida. Por el contrario las más ambiciosas son las que determinamos que tienen más valor. En realidad se trata de “estirarnos más” y apuntar alto. Con una dosis extra de realismo, pero apuntar alto.

Seamos ambiciosos y hagamos de nuestro entorno un lugar mejor

Contacta con Nosotros

Formulario de Contacto

Enviar un correo electrónico. Todos los campos con un asterisco ('*') son obligatorios.

Detalles de contacto

Llámanos
916 366 101

Office
Dr Ramon Muncharaz, 3, 28231 Las Rozas De Madrid
Email
info@institutodeliderazgo.com

Login

Detalles de contacto

Llámanos
916 366 101

Office
Dr Ramon Muncharaz, 3, 28231 Las Rozas De Madrid
Email
info@institutodeliderazgo.com